SUJETOS DEL APRENDIZAJE Y SU CONTEXTO + ESTRATEGIAS DE AFRONTAMIENTO FRENTE AL ESTRÉS ACADÉMICO EN LA ADOLESCENCIA
Unidad 3: ESI + JUVENTUDES POSMODERNAS
https://gitmind.com/app/docs/m1cf0sc4
INTRODUCCIÓN
La realización del presente ensayo se basa en diferentes trabajos, tesis o investigaciones actuales respecto de la temática asignada en la materia Sujetos del Aprendizaje y su Contexto para el trabajo final. La misma es Estrategias de afrontamiento frente al estrés académico en la adolescencia. Lo que se puede notar es que los trabajos más actuales son investigaciones de campo a partir del tema, retomando en general teorías elaboradas hace ya algunos años.
Primero realizaré una breve descripción de los mencionados trabajos, luego haré un desarrollo de la temática a partir de los mismos, relacionándolos con diferentes conceptos trabajados a lo largo de la cursada, y por último finalizaré con algunas conclusiones, reflexiones y preguntas sobre la temática.
DESCRIPCIÓN SOBRE LAS INVESTIGACIONES
En primer lugar abordé una investigación llamada “Estrés académico y su relación con las estrategias de afrontamiento en los adolescentes” (de 2024), hecha a 300 adolescentes de entre 14 y 17 años de una Unidad Educativa de Quito, en la que se busca examinar la correlación entre el estrés académico y diferentes técnicas de afrontamiento, llevadas adelante por los adolescentes encuestados. Dicho trabajo comienza haciendo una descripción de la adolescencia como una etapa de mucha transformación y cambio que puede aparejar situaciones tensionantes o estresantes. Luego hace una descripción de qué es lo que se entiende por estrés, y por último hace un desarrollo sobre dicho concepto específicamente en el ámbito escolar. Luego plantea que las personas, en general, utilizan estrategias de afrontamiento para enfrentar el estrés, vivido como amenaza, y plantea que cada quien tiene su modo o herramientas particulares para hacerlo.
El trabajo continúa realizando una descripción del tipo de metodología utilizada para la investigación, de los participantes y de los instrumentos para recabar los datos (Ficha demográfica, Nivel de estrés académico experimentado y diferentes estrategias de afrontamiento); para luego presentar los resultados y la discusión sobre los mismos, y finalmente llegar a las conclusiones pertinentes. Dichas conclusiones plantean que efectivamente las demandas, obligaciones y responsabilidades del entorno educativo hacen que los/as estudiantes, en general, experimenten un nivel considerable de estrés moderado. A su vez se evidencia que la mayor estrategia de afrontamiento tiene que ver con la autocrítica (proceso por el cuál el/la adolescente se atribuye culpas y realiza críticas internas). Por último, en cuanto al análisis correlacional, no habría correlación significativa entre el estrés académico y las estrategias de afrontamiento.
En segundo lugar tomé un trabajo de Octubre de 2018 llamado “Estrategias de afrontamiento ante el estrés académico de los adolescentes que inician la vida universitaria”, en el que la autora Analía Ochoa Lozano recupera, como antecedentes, numerosas investigaciones de diferentes escuelas secundarias y universidades de varios países latinoamericanos (Colombia, Perú, Ecuador, Argentina), como la mencionada anteriormente. En ellas describe los resultados obtenidos y menciona diferentes tipos de técnicas de afrontamiento al estrés, y distingue dos modos: modo de afrontamiento dirigido a la emoción y modo de afrontamiento dirigido al problema, siguiendo a Lazarus y Folkman, dos autores que se mencionan en todos los trabajos abordados. También se plantea que para la aplicación de dichas técnicas es necesario contar con recursos personales como habilidades sociales, salud y energía, entre otras. Hace también una descripción del estrés, y en particular del estrés académico, y un detalle pormenorizado de diferentes síntomas que pueden experimentar los/as estudiantes a raíz de los diferentes estresores a los que deben enfrentarse.
Luego hace foco directamente sobre la Educación Superior en Colombia abordando la temática de “deserción universitaria” y relacionándola, entre otras cosas, con el mencionado estrés académico. Sigue entonces con la descripción de diferentes estrategias para abordar la problemática y disminuir el índice de la misma.
El trabajo concluye logrando el objetivo principal del mismo que era identificar que los/as estudiantes, en su mayoría, llevan a cabo diferentes estrategias o técnicas para afrontar el estrés desencadenado frente a las exigencias académicas. Por último plantea la necesidad de poder acompañar a los/as estudiantes de manera continua, para seguir desarrollando las mencionadas estrategias para prevenir consecuencias que afecten la salud física y mental de estudiantes.Luego de haber recorrido ambas investigaciones me resultó necesario recabar un poco más de
información precisa sobre el tema, así es que abordé un artículo del sitio SciELO llamado “Estrés Académico”, del año 2015. En el mismo se lleva a cabo un detalle pormenorizado sobre el orígen del término estrés remontándose hasta los albores del siglo XVII. Luego hace un desarrollo de los diferentes enfoques teóricos para el estudio del estrés, haciendo hincapié en el estrés académico, en el que menciona al estresor, al desequilibrio (síntomas físicos, psicológicos y comportamentales) y al afrontamiento (como restaurador del equilibrio sistémico) como los componentes sistémico-procesuales de dicho tipo específico de estrés. Sigue haciendo una descripción detallada de las fuentes generadoras de estrés y síntomas que surgen a partir del tránsito en la universidad, mencionando además diferentes factores que pueden afectar dicho proceso como moderadores biológicos, psicosociales, psicoeducativos y socioeconómicos. Llegando al final se destaca la necesidad de generar “promoción y educación para la salud”, brindando herramientas para enfrentar los diferentes inconvenientes que puedan afectar la salud mental de los/as estudiantes. Como conclusión lo más relevante es la necesidad de dirigir el trabajo docente a establecer aptitudes de afrontamiento al estrés académico y profesional.
Por último realicé una complementación con un trabajo que me resultó sumamente interesante denominado “Estrategias de afrontamiento y estrés académico en estudiantes secundarios del Ciclo Orientado”. El mismo se trata de un trabajo integrador final para acceder al título de Licenciatura en Psicopedagogía de la Universidad Católica Argentina. Del mismo se tomará, para completar el abordaje de los otros trabajos mencionados, el Marco Teórico, los Resultados y la Discusión y Conclusiones finales. En dicho trabajo se retoman diferentes conceptos y temáticas abordadas en las anteriores investigaciones, con lo cual no se detallarán en este apartado.
DESARROLLO
Para abordar las “Estrategias de afrontamiento frente al estrés académico en la adolescencia”, es necesario extraer varios términos del título para poder comprender de qué se está hablando, con lo cual se trabajará sobre los conceptos de adolescencia/s, estrés (y estrés académico) y estrategias de afrontamiento por separado, para luego realizar una reflexión sobre la interacción de todos estos elementos.
Adolescencia/s
En principio comenzaré por mencionar resumidamente algo sobre la adolescencia, temática ya desarrollada a lo largo de la cursada.
Se entiende a la adolescencia como un período de la vida que comienza, podríamos decir, con los cambios físicos y psíquicos que acarrea la pubertad. En dicha etapa el sujeto empieza a transitar un proceso de separación de su familia, debe hacer un duelo por el lugar y el cuerpo de niño, y a su vez debe comenzar a desarrollar herramientas que le permitirán conquistar el mundo exterior y desarrollar su propia independencia. En dicha conquista del mundo exterior, los sujetos deben insertarse en un grupo de pares, y así ir formando su propia identidad.
A su vez es importante resaltar el hecho de que la adolescencia es también una construcción histórico-cultural que surge, a partir del sigo XX, a raíz de las transformaciones del mercado de trabajo debido a los avances tecnológicos, la abolición de la esclavitud y el movimiento migratorio, razones por las cuáles la mano de obra infantil juvenil resultaba “innecesaria”. En sintonía con ello también se amplían los límites de edad para educación obligatoria. A diferencia de lo que sucedía previamente, que se podría interpretar a la pubertad como el paso de la niñez a la adultez, surge con esta nueva etapa una especie de tiempo de “licencia” o “aplazo” de la adultez, con sus respectivos compromisos y responsabilidades, que se denomina moratoria social y vital. La moratoria social se puede comprender como un tiempo legítimo para dedicarse al estudio en el cual la sociedad brinda cierta tolerancia, postergando de este modo el matrimonio, la procreación o la vida laboral. Pero para que ello suceda deben existir determinadas condiciones materiales que se podrían observar generalmente en clases medias y altas, ya que en clases con menos acceso a recursos los/as jóvenes no contarían con dicha posibilidad. Pero a su vez existe la moratoria vital que tiene que ver con la edad, y se trata de cierto excedente temporal en relación a generaciones más grandes. Otras diferencias que podemos encontrar en el devenir adolescente es la cuestión de género, ya que las mujeres tienen cierta “presión” en relación a sus posibilidades biológicas, en caso de querer gestar y maternar, que los hombres no poseen. Con lo cuál es fundamental poder hablar de adolescencias o juventudes, y no de un solo modo de transitarla o atravesarla.
Estrés
Hay diferentes modos de clasificar o categorizar al estrés. Una de ellas es comprender un tipo de estrés “positivo”, que sirve a la persona para avanzar o alcanzar determinadas metas (se podría relacionar al concepto de motivación abordado en la Unidad 1, sea intrínseca o extrínseca) y se conoce como eustrés; la persona responde de manera positiva a una situación estresante, generando una adecuada adaptación. Pero también la respuesta puede ser negativa, y se conoce como distrés; la respuesta es prolongada en el tiempo y puede sobrecargar el organismo de la persona, generando algún tipo de inconveniente en relación a la salud mental.
A su vez, es importante poder diferenciar otra categoría de estrés, en relación al tipo de vivencia estresante o traumática. Se podría pensar como un tipo de estrés o estresores “mayores”, a las situaciones que puede vivir una persona a lo largo de su vida como por ejemplo una mudanza, un accidente o evento natural traumático, la pérdida de un ser querido, etc, todas situaciones que tienen una presencia objetiva y no dependen de la percepción de la persona. En cambio se pueden reconocer situaciones estresantes “menores” que generen estrés de acuerdo a la evaluación que pueda hacer la persona en dicha situación, como en este caso la trayectoria académica, una entrevista laboral, un viaje en avión, o hasta una cita amorosa.
Estrés académico
Retomando entonces la situación escolar/universitaria se realizará una aproximación del estrés académico. Al transitar los diferentes ámbitos educativos, las personas se enfrentan a participar de actividades grupales, a un nuevo entorno físico, expectativas académicas, enfoques de enseñanza, situaciones de examen o evaluativas, tiempo limitado para el estudio, entre otras, todas situaciones que se pueden contemplar como estresores académicos.A raíz de las situaciones mencionadas, surgen diferentes síntomas o indicadores de tipo físico, psicológico o conductual, que podría dar indicio de estrés académico. Los síntomas físicos pueden ser insomnio, cansancio, migrañas, problemas digestivos, temblores, morderse las uñas, entre otros. Los síntomas psicológicos incluyen ansiedad, depresión, dificultad para la concentración, mayor sensibilidad a la frustración, entre otros. Y los síntomas conductuales o comportamentales pueden tener que ver con discusiones o peleas, aislamiento, baja motivación, consumo de sustancias psicoactivas, etc. Es importante resaltar que muchas veces estos síntomas aparecen de manera combinada; lo importante es poder comprender que se trata de indicadores que podrían estar dando cuenta de estrés académico.
Estrategias de afrontamiento
Sea cual fuere la situación estresante, se ha comprobado e investigado que todas las personas realizan diferentes mecanismos o estrategias de afrontamiento ante la situación estresante. Siguiendo lo que plantean Lazarus y Folkman, el afrontamiento se podría entender como el esfuerzo cognitivo y/o conductual, continuamente cambiante, de un organismo que tiende a manipular o manejar las demandas contextuales o internas para hacer frente a una situación que es valorada como desbordante para los recursos con los que cuenta la persona, más allá del resultado, contemplando que los mecanismos de afrontamiento no siempre garantizarán el éxito ante una situación. También es importante resaltar que un determinado modo de afrontamiento puede ser efectivo en determinado momento, y en una situación similar, pero en otro momento, no funcionar de la misma manera. A su vez se debe tener en cuenta al afrontamiento como un proceso, con lo cual una persona puede ir aprendiendo o incorporando diferentes estrategias a lo largo de su vida y las experiencias que le toque atravesar, y comprender que las causas de estrés van siendo modificadas de acuerdo a la edad, ya que diferentes momentos vitales se asociarán a diferentes eventos o situaciones vividas como estresantes.
Respecto de estos esfuerzos se puede identificar que están dirigidos a modificar algo del entorno o a modificar algo en relación a la significación del acontecimiento, sin dejar de lado que también puede llegar a existir algún tipo de alteración en el contexto, independientemente de la acción de la persona.
Ahora bien, retomando esto último se puede pensar en dos grandes categorías, y hasta una tercera, en las cuales se incluirán los diferentes modos de afrontamiento que se irán mencionando seguidamente.
Por un lado se puede pensar en el afrontamiento centrado en la emoción, en el que se tenderá a regular los efectos emocionales que se generan a partir de una situación estresante, a través de reevaluaciones o conductas distractoras, pero que no logran confrontar o modificar la situación vivida, sino el estado interno del individuo. Entre este tipo de estrategias se pueden enumerar el Descontrol Emocional, la Paralización o el Control Emocional o Autocontrol, entre otras.
Por otro lado se pueden identificar estrategias de afrontamiento centrado en en el problema, buscando alterar o modificar la situación perturbadora, intentando de este modo disminuir la carga de estrés, adaptando la forma de solución de problemas. Dentro de esta categoría se pueden incluir la Confrontación, Búsqueda de Apoyo Social, Planificación de una Solución al Problema, entre otras.
Una tercera categoría puede ser la del afrontamiento centrado en la evaluación, que consiste en modificar el modo de comprender o interpretar el conflicto, con la finalidad de reducir el impacto de la situación. En este tipo de estrategias se puede nombrar en Análisis Lógico, la Revaloración Positiva o la Evitación Cognitiva.
Cabe destacar que esta clasificación varía de acuerdo a los autores que se van tomando y cada uno tiene su particularidad, pero para el fin del trabajo no es necesario profundizar en dichas diferencias.
Por último se retomará otra clasificación de las estrategias de afrontamiento propuesta por Richaud de Minzi (2003) que diferencia entre estrategias de Acción, que puede ser o no productiva, directa o indirecta, entre las que se enumeran la Búsqueda de Apoyo Emocional, Reestructuración Cognitiva, Ansiedad, Evitación a través de la Actividad Física o de la Diversión, Focalización del Problema; y las estrategias de Inacción, con un componente emocional más bien negativo, entre las que se enumeran la Autoculpabilización, el Aislamiento, el Descontrol Emocional y la No Acción.
Entonces, recapitulando todo lo descrito hasta el momento, se puede pensar que en el ámbito escolar/académico, a raíz de las demandas propias del contexto, surgen diferentes estímulos que pueden ser evaluados como estresantes de manera particular por cada sujeto, de acuerdo a las propias herramientas o recursos con los que cuenta el mismo. Cuando dichos estímulos se viven como estresantes se denominan estresores, y pueden causar diferentes síntomas en la persona, que ante esta situación “pone en juego” diferentes estrategias de afrontamiento para poder reducir el estrés que genera la situación.
ALGUNAS REFLEXIONES, PREGUNTAS Y CONCLUSIONES
A raíz del recorrido por los diferentes conceptos elaborados y de todo el material bibliográfico trabajado a lo largo de la cursada, surgen diferentes reflexiones y preguntas que las diferentes personas que transitan en una institución educativa, sean docentes y estudiantes, deberían poder tener en cuenta.
Primero debemos poder pensar a los/as estudiantes como seres atravesados por múltiples factores, y que las características, demandas y necesidades son diferentes a las juventudes de hace 10, 20, 30 años o más, con lo cual es necesario contextualizar y desarrollar una mirada empática sobre cada sujeto. Por ejemplo, en una escuela secundaria, donde los/as estudiantes deben formar parte de un grupo de pares ¿cómo influyen las redes sociales en el estrés académico?
Respecto de los contenidos trabajados en la Unidad 1 de la cursada, quiero recordar que existen muchos y variados estilos de aprendizaje. De este modo, es importante como docentes pensar en diferentes y diversas propuestas pedagógicas, pues para una persona que aprende mejor a través de la colaboración o la cooperación, puede resultar sumamente estresante el trabajo en soledad, y viceversa. A partir de mi experiencia, puedo dar cuenta que cada estudiante tiene o necesita diferentes condiciones para poder llevar adelante su proceso de aprendizaje.
Sumado a lo anterior me resulta relevante, por ejemplo, el tema de los tiempos. Al trabajar en nivel superior, muchas veces los tiempos de entrega pueden variar o flexibilizarse. A raíz de ello, como docente, he tenido estudiantes que la posibilidad de contar con más tiempo para realizar un parcial domiciliario, por ejemplo, les ha permitido hacer un recorrido más profundo y pormenorizado de los textos; pero a su vez, para otros estudiantes es necesario que el límite de entrega sea menos laxo, ya que “esperan” a último momento para entregarlo y les cuesta organizarse teniendo más tiempo. Esto lo relaciono con las situaciones de estrés descritas anteriormente, ya que el hecho de contar con más o menos tiempo para la realización de un trabajo puede ser vivido o evaluado de diferente modo, de acuerdo a cada persona. También entiendo que es muy complejo, sobre todo en cursos numerosos, poder realizar una planificación para cada estudiante en particular.
Por otro lado considero fundamental el trabajo con la motivación. Me atrevo a suponer que el trabajo de profundización en la motivación intrínseca hace que las demandas externas no sean valoradas como estresantes, asociando la motivación extrínseca con este tipo de demandas. En relación a esto creo que sería muy oportuno poder contar con espacios de tutoría o acompañamiento en el nivel superior (lo que en secundaria se conoce como asesoría pedagógica, al menos en la provincia de Neuquén, que es donde trabajo). Si un/a estudiante puede trabajar sobre sus potencialidades y sobre sus limitaciones, conocer y comprender qué tipo de aprendizaje le resulta mejor, posiblemente su tránsito por la institución educativa sea menos estresante.
En este punto también considero que se debe poder tener en cuenta el concepto de Trayectorias Escolares, que si bien no se ha trabajado en la materia, siento que es atinado traerlo a colación. A lo largo de la historia de la institución educativa (sea del nivel que sea) se ha planteado o concebido un tipo de trayectoria ideal o teórica, basado generalmente en la edad (gradualidad), en el que han tenido fuerte impronta las diferentes teorías hegemónicas en relación al desarrollo humano y al modo de aprendizaje. Pero este concepto lo que hace es homogeneizar el tránsito de los/as estudiantes a través de la escuela/universidad. Porque, aunque en el nivel superior pueda haber menos correlatividades o las condiciones de cursada sean diferentes, muchas veces los/as estudiantes llegan a dicho nivel con las exigencias o concepciones del tránsito académico adquiridas en niveles anteriores. Con esto quiero decir que en una materia promocionable, rendir un final muchas veces puede ser interpretado como una frustración. Si se logra desarrollar y promover (en el aula y en la institución) diferentes estrategias de afrontamiento al estrés académico, la tensión generada en este tipo de situaciones posiblemente se pueda relativizar. En esta línea, y pensando en cómo la escuela (en nivel secundario en particular, pero en todos los niveles en general) puede ayudar a estudiantes en esta temática, una buena ideo considero que sería poder trabajar este tipo de estrategias de afrontamiento al estrés desde la ESI, sea de manera transversal en diferentes espacios curriculares, y también en el espacio curricular ESI (en el DC de Secundaria de Neuquén, en los primeros años tienen dicha materia); para que los/as estudiantes puedan incorporar estas herramientas y puedan utilizarlas el resto de su trayectoria educativa.
Retomando el concepto de moratoria social, trabajado en la unidad 3, me parece importante también comprender que para estudiantes que pertenecen a clases media y alta, que puedan contar con dicho tipo de moratoria, tal vez sea menos estresante el tránsito académico, ya que al tener resueltas cuestiones materiales, cuenten con mayor posibilidad de dedicarle más tiempo al estudio. Me refiero a que si un/a estudiante, a la par de estudiar debe trabajar, mantener una familia, mapaternar, etc seguramente tenga menos tiempo para dedicarle al estudio, y el estrés ¿puede llegar a ser vivido con mayor “peso”?. Pero también podríamos pensar todo lo contrario: una persona que tiene que trabajar y ocuparse de su familia, tal vez pueda poner en perspectiva cierta demanda académica y entender, a partir de un estrategia de afrontamiento centrado en la evaluación, centrarse en los aspectos positivos de la situación amenazante.
A su vez me pregunto si es que sería posible un tránsito por la escolaridad que no sea estresante, ¿es siempre nocivo el estrés académico?. Con esto quiero decir que muchas veces, el estar bajo cierta presión “sana” hace que las personas podamos trabajar mejor. Con lo cuál me parece importante rescatar el concepto mencionado arriba de eustrés, ya que en determinadas situaciones en la que una persona debe resolver una situación inesperada que pueda ser vivida como estresante, también genera resiliencia, entendida como un proceso de fortalecimiento y adaptación de la persona al medio, y de desarrollo de herramientas que luego le servirán en otro momento.
Con todo lo dicho, me parece fundamental poder acompañar a nuestros estudiantes en sus particularidades, y trabajar en las diferentes estrategias de afrontamiento del estrés académico. Obviamente si en la institución existe algún tipo de área que pueda acompañar a estudiantes y docentes en esta temática, seguramente se pueda reducir o afrontar el estrés académico en mayor medida, para poder asegurar que se cumplan las trayectorias escolares reales o particulares.
Además de los trabajos compartidos, en internet existe una gran cantidad y variedad de materiales muy útiles para comprender y abordar la temática.
Voy a compartir dos videos, de la gran cantidad que hay, dirigidos a estudiantes que pueden estar atravesando alguna situación de estrés académico.
El primer video (2021) hace una descripción sobre el estrés académico y propone tres tipos de técnicas de afrontamiento:
-CORPORAL: respiración profunda (o diafragmática) y ejercicios de relajación (meditaciones conscientes para entrar en calma)
-COGNITIVA: algunas veces la situación estresante es real y otras veces puede ser irreal o irracional, con lo cual es importante trabajar sobre los pensamientos positivos, minimizando los negativos, preguntándose cuán reales son los mismos.
-CONDUCTUAL: el cuidado personal, la organización, el descanso y el ejercicio físico.
link: https://www.youtube.com/watch?v=JBO8LYAaDAk
En el segundo video que comparto, perteneciente a la Universidad ECCI de Bogotá, Colombia, también se hace una descripción bien clara y esquemática sobre el estrés cómo se llega a una situación estresante, y plantea que habría la posibilidad de tomar tres caminos:
-centrarse en la emoción: la clave es no enfocarse exclusivamente en la emociones, ya que se puede convertir en un obstáculo, impidiendo avanzar, aunque siempre es importante reconocerlas;
-focalizarse en el problema: puede generar sobreinformación y tampoco se llegaría a una solución;
-centrarse en la solución: algunas frases que comparte el video son buscar nuevas opciones, con optimismo y esperanza, cambiar la situación con un cambio de actitud, no posponer ni procrastinar, que la autonomía sea tu filosofía de vida y finalmente convertir la adversidad en un reto atractivo.
Por último termina con la siguiente frase, que es una modificación de una cita de Mahatma Gandhi: “cuida tus actitudes pues se convierten en tus pensamientos, cuida tus pensamientos pues se convierten en tus palabras, cuida tus palabras porque se convierten en tus acciones, cuida tus acciones porque se convierten en tus hábitos, cuida tus hábitos porque se convierten en tu carácter, cuida tu carácter porque se convierte en tu destino”.
La cita original es la siguiente: "Cuida tus pensamientos, porque se convertirán en tus palabras. Cuida tus palabras, porque se convertirán en tus actos. Cuida tus actos, porque se convertirán en tus hábitos. Cuida tus hábitos, porque se convertirán en tu destino”
link: https://www.youtube.com/watch?v=LAL8fK_MpeM
Y por último comparto otro enlace donde se describen diferentes estrategias para manejar el estrés académico, reforzando al final que, si es necesario, la persona no dude en pedir ayuda profesional.
https://saludesbienestar.com/como-manejar-el-estres-academico/





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